
¿Quién será el ganador final?
A nadie le gusta ver pelear a dos personas. Pero, seamos sinceros, que cuando los que luchan ya no son personas individuales sino grandes empresas internacionales de telecomunicaciones no podemos sino alegrarnos. Es que, claro, toda lucha por obtener un mejor puesto en la escala de competidores en el mercado de móviles y servicios de telecomunicaciones lleva a la larga a un aumento de beneficios al consumidor. De allí que en el mercado sea muy facil aceptar la máxima “todo es relativo”.
Por ejemplo, estudios recientes han indicado que por vez primera el sistema operativo de Google, Android, ha superado al iPhone de Apple. En tanto sistema operativo de software para smartphones en EE.UU, Android ha encontrado un segundo puesto muy cómodo en la competencia contemporánea.
El primer puesto lo ocupa Research In Motion, el fabricante de los famosos y tan queridos Blackberry. Pero quien ha quedado a la zaga en todo este constante devenir de posiciones en el mercado ha sido el iPhone, que en el mercado norteamericano sólo se vende mediante la operadora AT&T.
No es casual sin embargo que ocurra esto. Existen algunas “causas” que explican este desplazamiento; y radican básicamente en el hecho de que hoy en día cada vez mayor cantidad de fabricantes trabajan con Android, ofreciendo una diversa gama de precios, a diferencia de Apple que sólo se puede conseguir con una operadora y un terminal solamente en el caso de iPhone.
Ganadores y perdedores, en este desplazamiento constante, nosotros los clientes observamos todos con pop corn en mano y anteojos 3D.
